Agentes del Grupo de Atracos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Sevilla han liberado a una persona que estaba retenida contra su voluntad y ha detenido a siete personas, supuestas víctimas de la estafa que el secuestrado presuntamente había realizado y por la que habría defraudado a más de 200 personas y obtenido unas ganancias de más de 2.000.000 de euros.
La investigación comenzó cuando los agentes del Grupo de Blanqueo de Capitales de Sevilla tuvieron conocimiento, a través de la denuncia interpuesta por una de las perjudicadas, de la existencia de una empresa ubicada en el Puerto de Santa María (Cádiz) dedicada a ofrecer altas rentabilidades, en torno al 150% por el capital invertido, "para atraer a una gran masa de clientes con la intención de obtener grandes cantidades de efectivo para posteriormente desaparecer con el montante dejando a los estafados sin su dinero".
En el curso de la investigación, los agentes identificaron a las dos administradoras de la fraudulenta empresa quienes habrían estado captando clientes para cometer una estafa piramidal de gran envergadura. No obstante, cuando los agentes intentaron localizar sin éxito a las mujeres descubrieron la existencia de un numeroso grupo de perjudicados, todos ellos pertenecientes a un mismo clan familiar de etnia gitana ubicado en Sevilla, los cuales habían estado amenazando a una de las mujeres, la encargada de captar clientes en la ciudad hispalense, para que les devolviera el dinero invertido.
La secuestrada era vigilada por otra "estafadora"
Además, se llegó a saber que las administradoras se encontraban retenidas contra su voluntad por varios de los estafados. La policía solicitó mandamiento de entrada y registro en el domicilio donde se encontraban retenidas las dos mujeres, en la barriada de Los Carteros. Allí una de ellas realizaba funciones de custodia sobre la otra, a la que habían amenazado con matarla si se marchaba, además de ser ambad vigiladas por dos de las presuntas víctimas.
Una vez liberadas, se procedió a la detención de estos dos hombres por el delito de secuestro, junto con la administradora que hacía funciones de custodia sobre la otra, ya que tras las amenazas sufridas y para evitar cualquier daño hacia su persona eludió responsabilidades aduciendo que ella no tenía nada que ver con la estafa y propuso al líder del clan gitano conocido como 'El Patriarca', el secuestro de la otra administradora que era quien, supuestamente, tenía el dinero.
Fruto de las investigaciones posteriores a la liberación de la secuestrada, se realizaron cuatro nuevas detenciones del resto de implicados en el secuestro a quienes se les imputan delitos de amenazas graves, robo con intimidación, realización arbitraria del propio derecho y falta de lesiones.
En la última fase de la investigación, que continúa abierta y por la que no se descartan más detenciones, se está realizando el análisis de la gran cantidad de documentación, dinero y libros de contabilidad encontrados en la sede de la empresa, la cual también fue registrada en base a las denuncias de estafa recibidas, y por lo que se les imputan los delitos de estafa y blanqueo de capitales a las administradoras de la empresa.
Se estima que el montante de la operación asciende a unos 2.000.000 de euros y se ha intervenido hasta el momento 71.000 euros y una embarcación de ocho metros adquirida por uno de los detenidos bajo intimidación.
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